La estación de esquí y montaña del Puerto de Navacerrada es una de las más veteranas de España. En sus cumbres se lleva practicando el esquí aproximadamente desde el año 1915, cuando aparecieron los vehículos a motor y se puso de moda hacer excursiones por parajes naturales. Es por estas épocas cuando comenzó a dársele un uso turístico y deportivo a la Sierra de Guadarrama, especialmente al Puerto de Navacerrada.
Debido a la rápida generalización de los deportes de montaña, se iniciaron en el Puerto de Navacerrada las primeras edificaciones, tres chalets-refugios del Club Alpino Español. De ahí en adelante, el número de edificios no hizo más que crecer.
Una fecha importante para el surgimiento de la estación como tal fue la instalación en 1954 del Telesilla a Guarramillas (la Bola del Mundo). Posteriormente llegaron otras instalaciones como el trampolín de salto del Escaparate. En estas instalaciones y, en general, en todas las del Puerto de Navacerrada se forjaron figuras del esquí tan relevantes como los hermanos Fernández Ochoa.
Hoy día, la Estación de Esquí de Navacerrada se encuentra dividida en dos partes: la parte alta y la parte baja. En la parte baja están las pistas de menor dificultad como la del Telégrafo, Escaparate, Bosque y Estación. En la parte alta se encuentran las pistas más complicadas, las de mayor pendiente, como Guarramillas, Pala de Montañeros, Arroyo Seco y Stadium. En total, hay unos 20 kilómetros aproximadamente de pistas, aunque habitualmente hay abiertos unos tres.
Además de las pistas, hay zonas abiertas al público en general para aprender a esquiar o deslizarse con trineos. Además, el Puerto de Navacerrada no sólo es la estación, sino que hay restaurantes y alojamientos en sus cercanías para la gente a la que le guste disfrutar de la naturaleza helada sin practicar deportes invernales. |